Las agresoras asaltaron en los aseos a su víctima, a la que acusaban de ocultar droga en su organismo
Ocurría sobre las seis de la tarde. El escenario, uno de los módulos destinados a mujeres de la cárcel de Campos del Río, la más grande de la Región de Murcia. Cuando varias reclusas salían del baño, una de ellas daba la voz de alarma a los funcionarios: había sufrido un ataque por parte de cuatro compañeras. Y no la habían golpeado: la habían agredido sexualmente, tal y como indicaron fuentes cercanas al casoenlace a noticia
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